ASIA E INDONESIA: Capítulo 3

TORMENTA DE ARENA QUE NOS FASTIDIÓ LOS PLANES

Nos levantamos con una energía fuera de lo normal. Nuestro primer día en Dubai había sido INCREÍBLE y teníamos ganas de salir a la calle para ver con qué nos sorprendería esta ciudad de nuevo.

Lo primero que hicimos fue bajar a desayunar, que como ya sabéis es una de nuestras comidas favoritas cuando viajamos. En el hotel en el que estábamos alojados (os dejo el Post de Dubai 2º parte para que si os interesa le echéis un vistazo), justo en el medio del edificio había un patio que, dependiendo de la hora del día que fuera, lo habilitaban para el desayuno, para el almuerzo o la cena. Sorprendentemente, a pesar de estos cambios de estilo tan marcados, el buffet era super completo y de hecho, a pesar de ser por la mañana, te podías comer unos fideos con verduras perfectamente o cualquier plato que para nosotros sería de almuerzo. 

Con los años que llevamos viajando nos hemos dado cuenta que nosotros comemos mucho por la mañana, de hecho, es la comida fuerte que hacemos y a medida que va pasando el día vamos disminuyendo las cantidades. No lo hacemos por nada en especial, pero creo que sentimos que es la comida asegurada y rica que podemos comer y ¡aprovechamos!

Ya con el estómago lleno nos fuimos a descubrir el Old Town de Dubai o mejor dicho, esa era la idea.

Cuando salimos del hotel, a parte del calor habitual de Dubai (a partir de los 40º en la época en la que fuimos nosotros) nos dimos cuenta que el cielo estaba con una neblina extraña y al momento, ambos empezamos a sentir un escozor por la nariz, garganta y empezamos a toser. Sin embargo, todo quedó en eso en un primer momento, porque como nuestro hotel estaba a un paso de la boca de metro e íbamos a subirnos en el metro, no le hicimos mucho caso, aunque sí tengo que deciros que pensamos “jolines, pues sí que es extraña la sensación de respirar arena…”, sin ser conscientes de las consecuencias que puede provocar un agente meteorológico de estas características…

Nuestra primera parada del día fue de nuevo en el Dubai Mall. Como os dijimos en el capítulo anterior es el centro comercial más grande del mundo y también centro neurálgico de la zona moderna de la ciudad. Habíamos empezado el día en ese punto porque desde allí parten los típicos autobuses turísticos que recorren la ciudad. Aunque Dubai tiene una amplia línea de metro, habíamos decidido visitar la ciudad de esta manera porque el metro no llegaba a ciertas zonas que queríamos visitar y simplemente queríamos sacarle el mayor partido a la corta visita a la ciudad.

Como os podéis imaginar fuimos, junto con una pareja de jubilados ingleses, los primeros y los únicos turistas que se subieron al autobús a primera hora de la mañana para realizar la Ruta Roja, que es la que te lleva al Old Town.

Durante el recorrido que empezó por la parte financiera, fuimos testigos como la gente de Dubai tiene especial adoración por su Sheik. Sí, digo adoración porque es la palabra que mejor define el sentimiento que tienen hacia él, porque para ellos el Sheik es un hombre perfecto en todos los sentidos: apuesto, deportista ( durante el recorrido en autobús nos explicaron que siempre ganaba en las competiciones de carrera de caballos y cetrería ¿realmente es un deportista de 10 o le dejaban ganar? ), inteligente ( decían que gracias al padre del actual Sheik de Dubai, consiguieron pasar de una ciudad pesquera a lo que son ahora, una ciudad rica y próspera y que por ese motivo le deben todo a su Sheik)… Vamos, que tanto su padre como el actual Sheik son como dioses salidos de la nada y perfectos en todo. Puedo entender que la población de Dubai se sienta eternamente agradecida porque realmente les ha cambiado la vida, haciendo que Dubai pase de ser una ciudad sin recursos y con dificultades para vivir (no nos olvidemos que está rodeada de desierto) a la ciudad que es hoy en día, aunque no es oro todo lo que reluce…

03012016-DSC06364
Financial Center con tormenta de arena

Inmersos en las historias que realmente nos daban mucho que pensar, fuimos llegando al Old Dubai. La ciudad de Dubai que más conocemos fue cambiando poco a poco pasando de rascacielos a los edificios más normales, de 4-5 plantas, de  tonos claros, apilonados y pegados unos con otros, con pequeños bajos comerciales, badulaques, tiendas de tejidos… Una ciudad dentro de otra ciudad y sin ninguna semejanza la una con la otra…

03012016-DSC06406
Old Dubai

Los planes que teníamos era quedarnos todo el día en el Old Dubái y concretamente era  empezar el día haciendo un recorrido en Dhow (típica embarcación de pesca de Dubái) por el río Deria para después visitar los diferentes zocos de la zona, el museo de Dubái… Pero todos esos planes se vinieron abajo cuando llegamos al puerto (que por cierto os dejamos una foto para que veáis cómo vive la mayoría de la población de Dubai, muy alejada del gran lujo que vemos siempre en la televisión…) y nos dijeron que a consecuencia de la tormenta de arena todas las actividades al aire libre se habían cancelado.

¡Nos quedamos de piedra! ¡Nunca nos hubiéramos imaginado que una tormenta de arena pudiera causar tantas molestias!. Sin embargo, ahora que ya lo hemos vivido y sabemos lo que es, os puedo garantizar que en ese momento del día, cuando nos sentíamos algo indignados, éramos unos auténticos ingenuos. De hecho, ¡yo me molesté porque nos habían descolocado los planes nada más empezar el día! Qué tonta fui en ese momento, ahora, a toro pasado, entiendo las molestias y daños que la arena puede causar y sobre todo, pensando en la salud… ¡no se me ocurriría salir! Pero bueno, es lo que digo,las cosas muchas veces hay que vivirlas en primera persona para saber de lo que van… 

cof
Old Dubai

Algo parados por el cambio de planes, rápidamente pensamos en un plan alternativo y  para reorganizar de la manera más sencilla todo lo que queríamos ver y sacarle partido al día dentro de la situación meteorológica en la que nos encontrábamos.

Aprovechando que ya estábamos al lado del Zoco de las Especias, decidimos ir a echar un ojo (ya que era un lugar cubierto y ahí no teníamos problema).

Como era primera hora de la mañana, apenas había una veintena de turistas paseando por allí. Tengo que deciros que nos encanta tener los lugares casi para nosotros solos, pero en este caso, tenía un lado malo… de hecho creo que fue la primera vez que desee encontrarme en medio de una multitud y es que claro, al no haber nadie, los comerciantes nos agobiaban a los pocos que éramos. Y lo peor de todo es que ¡no tenías escapatoria! Este momento nos recordó al olvidado Marrakech, en dónde sentimos el mismo agobio los primeros días de estar allí. Isaac se puso algo tenso por la insistencia de todos los comerciantes y es que es una reacción en cadena, si ellos te ven tenso, te agobian más para que les compres cualquier cosa para que te dejen en paz y así como el pez que se muerde la cola…

cof
Zoco de las especias
cof
Zoco de las especias
cof
Zoco de las especias

cof

Zoco de las especias

cof
Dubai Creek

Al poco rato nos fuimos del mercado sin comprar ninguna especia o souvenir ya que Isaac no lleva muy bien eso del agobio, pero lo que sí compramos fueron unas máscaras para las partículas de arena ¡Sí, unas máscaras! Creo que nunca nos habíamos imaginado que nos compraríamos unas máscaras anti-polvo para llevar por la calle (en el trabajo sí las utilizamos pero ya es un EPI) pero es que la arena se metía por todos lados y era realmente incómodo. Fue tal el alivio que sentimos nada más ponernos las máscaras que ni ganas teníamos de quitárnoslas para hacer fotos, por eso, a partir de este momento aparecemos con unas pintas un poco raras pero ¿sabéis qué? ¡nos da igual! 

Cuando volvió a pasar el autobús turístico nos volvimos a subir con la idea de pasar el día haciendo los diferentes recorridos por la ciudad. Lo malo es que teníamos que volver al Dubai Mall (el punto de partida) y ¿sabéis qué? ¡Tardamos 3 horas en llegar! Aquello fue una auténtica tortura, pero no solamente para nosotros, si no ¡para todos los que allí estábamos! Aunque había aire acondicionado, era una sensación contagiosa de calor, cansancio, aburrimiento… que casi todos ¡íbamos dormidos! Esta sensación nos hizo bajar un poco la moral… 

Cuando llegamos al Dubái Mall decidimos subirnos a otra ruta turística que iba por la zona de la Mezquita Jumeirah, la Playa pública de Dubái, Palm Jumeirah…  Porque pensamos: “bueno, vamos a otra ruta a ver si es más bonita, más interesante y nos animamos un poco más… ” Sin embargo, la tormenta se hacía más fuerte y más ventosa por momentos así que cuando pasamos por delante de la mezquita y pasamos también por la playa y empezamos a ver las sombrillas de la gente volando e incluso las toallas, aunque teníamos intención de parar, decidimos que lo mejor que podíamos hacer era irnos a algún lugar cerrado y con aire acondicionado… 

Cuando llegamos a la parada del Burj Al Arab decidimos que aquí teníamos que bajar aunque fuera para sacarnos una foto y comer… Pero cuando salimos del autobús os puedo decir que nunca sentimos tanto calor en nuestra vida hasta ese momento.. Cuando estuvimos en el Death Valley (EE.UU) la temperatura que habíamos alcanzado eran 42º y en Dubai estábamos a 45º, pero esos 3º de más, ¡se notaban que no veas! 

Con dificultades nos acercamos lo máximo que pudimos al Burj Al Arab, pero al ser un hotel de superlujo, apenas puedes acercarte mucho… Así que literalmente, hicimos la foto de rigor y nos fuimos caminando hasta el Zoco Madinat Jumeirah.

oznor
Burj Al Arab

Cuando entramos en el Zoco Madinat Jumeirah fue como sentir un gran alivio ¡por fin aire fesquito y respirable!  Este zoco es básicamente como un centro comercial inspirado en un zoco del Old Dubai. Por este motivo los puestos tienen artículos de artesanía más elaborada, todo está más limpio y ordenado… pierde un poco la esencia, pero si quieres comprar con tranquilidad aquí no hay regateo.

Aprovechamos el tiempo para comer y descansar un poco del calor sofocante… 

cof
Zoco Madinat Jumeirah
cof
Zoco Madinat Jumeirah
sdr
Zoco Madinat Jumeirah

Después de comer nos subimos de nuevo al autobús y cogimos la Ruta amarilla que es la ruta que te lleva a The Palm Jumeirah y al Hotel Atlantis. Como veis, nosotros no cesamos en nuestro empeño de intentar ver cosas y sacarle el partido al día dentro de la situación que había.

Tengo que decir que me hacía mucha ilusión visitar esta zona y en realidad fue toda una decepción. La zona de The Palm Jumeirah es sencillamente un complejo residencial para la gente más pudiente de la ciudad y para los huéspedes del Hotel Atlantis, por lo que si no eres propietario de alguna casa o no te alojas en el hotel, lo único que puedes hacer es: pasear viendo las murallas protectoras de cada una de las casas, pasear por las galerías de alto standig del Hotel Atlantis o visitar el acuario y el parque acuático que tienen una entrada bastante cara… Vamos, que si quieres hacer algunas de estas actividades os recomendamos que llevéis la cartera llena ya que nada baja de 50 euros por persona…

Nosotros, al ver el panorama, decidimos caminar aproximadamente 10 minutos por el paseo marítimo que rodea la palmera y acercarnos a ver el Hotel Atlantis para sacarnos algunas fotos del famoso edificio. 

oznor
Hotel Atlantis

Después de darnos cuenta de que no todo era cómo esperábamos, nos subimos de nuevo al autobús… pero el día no acababa aquí… Por si no hubiésemos tenido bastante, cuando pasamos por la zona de Dubai Marina pillamos un atasco de casi una hora parados literalmente… y por si eso no fuera poco, la tormenta en este punto del día era tan fuerte que ¡no veíamos si quiera los rascacielos que teníamos justo delante!

La gente y nosotros también, estábamos aburridísimos, dormidos, desganados… Pensando en que habíamos perdido un día entero en el autobús!  Pero son cosas que pasan ¿no?

cof
Dubai Marina
sdr
Dubai Marina

Antes de terminar la ruta decidimos bajar en la parada del The Mall of Emirates para estirar las piernas. Ya aquí decidimos entrar para echar un vistazo y así aprovechar para ver la famosa pista de esquí de Dubai, situada en pleno desierto.

La sensación fue muy chocante porque recién acabábamos de estar a 45º y en menos de 5 minutos vimos a gente entrar con sandalias para vestirse con ropa de abrigo para poder acceder a la pista de esquí. Literalmente alucinamos más por el contraste, por el gasto energético, la ostentación de poder tener un lugar como este en pleno desierto, que por verlos esquiar la verdad…  Sabemos que Dubai es una ciudad ostentosa, de derroche, de extremos… pero esto nos dejó en shock!

sdr
Yo literalmente alucinada de ver algo así en Dubai

Ya de vuelta en Dubai Mall decidimos aprovechar para ver el espectáculo de las fuentes del Burj Khalifa, ¡al menos nos quitaríamos esa mala sensación del cuerpo! 

Y eso fue lo que pasó, cuando los vimos… nos quedamos literalmente sorprendidos, sin duda fue ¡lo mejor del día! Tanto nos gustó que nos hubiéramos quedado horas y horas viendo todos los espectáculos que hacen (cada media hora va cambiando). Como habéis visto en otro de nuestros posts, nosotros estuvimos en los espectáculos del Bellagio en Las Vegas y no tienen punto de comparación, ¡Estos son impresionantes!

Además, mientras estábamos esperando el siguiente espectáculo, pudimos ver un espectáculo de luces en el Burj Khalifa. ¡Sin palabras! ¡No sé cuál de los dos me gustó más! Pero gracias a este toque final, pudimos olvidar el día algo extraño que pasamos.

Y al menos con la alegría de estos fantásticos espectáculos nos fuimos directos al hotel para quitarnos los kg de arena que llevábamos encima… 

(si queréis saber toda la información del viaje os dejo el link del post que hicimos DUBAI (parte 2)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s