LEÓN (fin de semana) por Ciudadela

Fin de semana para desconectar, así llamaría nuestro fin de semana en León.

Nostros distribuímos este viaje corto pero intenso de esta manera:

Día 1: Coruña – Carucedo – Lago de Carucedo – Orellán

Día 2: Orellán – Las Médulas – Castillo de Cornatel – Ponferrada – Molinaseca

Día 3: Ruta de senderismo por Las Médulas

He de decir que el tiempo no estuvo totalmente de nuestras parte porque justamente ese fin de semana volvieron las nevadas por las zonas de montaña y eso nos impidió hacer todo lo que queríamos, pero gracias a esto, tuvimos la oportunidad de ver Las Médulas de una forma que no es habitual y que hizo que el lugar tuviera más belleza y encanto,  si cabe.
¡Pero no quiero contaros más, vamos al grano!

Día 1: Coruña – Carucedo – Lago de Carucedo – Orellán

Ese día salimos de Coruña después de comer con destino final Orellán, pueblo dónde se encuentran Las Médulas y lugar dónde íbamos a dormir durante los dos próximos días. Aproximadamente es una ruta de 2 horitas, por lo que la hicimos con calma.

Antes de llegar decidimos pararnos en Carucedo, un pueblo situado en la frontera entre Ourense y León, en la comarca del Bierzo. No era muy grande pero tenía un poco de todo.

Aparcamos el coche y nos dirigimos al lago para estirar un poco las piernas después del viaje. He de decir que el lago es muy grande y muy bonito, y según he leído tiene 5 kilómetros y 9 metros de profundidad máxima. Vamos ¡que no está nada mal! Y  aunque cuando fuimos nosotros no había mucha gente, luego nos dijeron que en verano tiene mucha vida, porque la gente va a tomar el sol y a bañarse allí..

23032018-IMG_20180323_190520

Lago de Carucedo

dav

Lago de Carucedo

Después de dar un paseo por el lago y sacar fotos, decidimos irnos al hotel para hacer el check-in. Ya estaba anocheciendo y queríamos bajar el ritmo después del viaje, además, ya se acercaba la hora de cenar ¡¡¡y teníamos hambre!!!!

El hotel que elegimos fue el hotel “Palleiro do pe do forno”. En un principio queríamos alojarnos en unas cabañas que había al pie de Las Médulas pero cuando nos decidimos a hacer la reserva estaba todo agotado… Y aunque lo escogimos por ese motivo, he de deciros que nos gustó mucho, ¡os lo recomiendo!

Decidimos quedarnos a cenar en el hotel rural porque por la zona no había mucha cosa. He de decir que cenamos super bien, de más diría yo. Nos dejamos aconsejar por la dueña del hotel y nos dijeron que debíamos probar unos platos cocinados como antiguamente lo hacían los romanos. Fue una experiencia que recomiendo a todos y que vale la pena probar, ¡realmente estaba muy rico!

Día 2: Orellán – Las Médulas – Castillo de Cornatel – Ponferrada – Molinaseca

Cuando amanecimos, se hizo la magia, al mirar por la ventana ¡Todo estaba nevado! Nos esperábamos lluvia, pero para nada, ¡nieve! Todo parecía de cuento…

dav

Vistas desde el hotel cuando nos levantamos

dav

Vistas desde el hotel cuando nos levantamos

Con esta estampa nos fuimos a desayunar y he de decir que estos pequeños detalles son los que hacen que los momentos sean mágicos y que el viaje valga la pena. El desayuno fue tradicional: tostadas de pan, mermeladas, bizcocho (todo casero), un buen café… contundente y delicioso, ideal para cargar pilas.

dav

Desayuno con vistas

Hablando con la dueña de la casa (Isabel) nos recomendó subir a Las Médulas andando (1 horita i/v) ya que en coche no se podía por culpa de la nieve. Tengo que decir que fue un gran acierto. Allí arriba estaba todo precioso, no había nadie y era todo para nosotros. ¿Qué más se puede pedir?

dav

Subida al mirador

dav

Subida al mirador

Cuando llegamos al Mirador Orellán las vistas fueron impresionantes y he de decir, que Las Médulas ganan mucho con la nieve. Volví a agradecer la suerte que tuvimos con el tiempo, y la oportunidad de poder ver este fantástico paisaje de una forma diferente y tan especial.

24032018-IMG_20180324_112506

Vistas de Las Médulas desde el Mirador Orellán

Aprovechando que estábamos solos con la nieve, decidimos hacer un pequeño muñeco de nieve. ¡Estábamos disfrutando un montón!

dav

Nuestro muñeco de nieve

Después de estar un rato en el mirador, regresamos al hotel para coger el coche e irnos a Ponferrada. De camino, decidimos parar en el Castillo de Cornatel, aunque cuando llegamos allí, desafortunadamente ¡estaba cerrado! Aún y así valió la pena porque ya solo por fuera es muy bonito y el entorno es espectacular.

El Castillo de Cornatel es una fortaleza del s.X que al igual que el de Ponferrada perteneció a los Templarios. Lo más chulo del castillo, es el precipicio que hay a los pies de sus muros.

dav

Castillo de Cornatel

dav

Castillo de Cornatel

Además allí está el banco más bonito del Bierzo y es que las vistas son espectaculares. Según nos enteramos, el banco ha sido una propuesta organizada por los ayuntamientos de la zona en la que animan a que la gente que llegue hasta él, suba una fotografía o selfie del lugar a las redes sociales, con el hashtag #BancoMasBonitodelBierzo e indique cuál creen que es el secreto que entraña el paisaje desde el banco. Al parecer ¡hay  un premio de 1000 euros! Ya sabéis, ¡animaros!

Después de esta parada nos pusimos camino a Ponferrada, que estaba a veinte minutos.

Cuando llegamos, aparcamos y dimos un paseo por el casco antiguo que realmente fue lo que más nos gustó. Lo que primero visitamos fue el Castillo de Ponferrada, una fortaleza en la que estuvieron los Templarios hasta el año 1312. La función fundamental del castillo era de fortaleza militar, siendo en la edad media una de las más grandes del noroeste de España. Consta de más de 8000 metros cuadrados con dobles y triples defensas, torres… Si no lo habéis visitado, os lo recomiendo, vale 6 euros por persona.

dav

Castillo de Ponferrada

Después del Castillo nos fuimos a ver la Basílica de la Encina. Cuenta la leyenda que el Santo Toribio, obispo de Astorga, trajo desde Tierra Santa una talla de la Virgen con el fin de preservala de invasiones musulmanas. Con el tiempo, la imagen se perdió y siglos después fueron los templarios, cuando se aprovisionaban de madera, los que la encontraron en el interior de una encina.

dav

Basílica de la Encina

Cuando llegó la hora de comer, decidimos ir a la taberna “La Obrera”. La encontramos de casualidad y nos gustó mucho. Es un local muy moderno con una gran variedad de tapas y muy bien de precio. Si vais por allí ¡os lo recomiendo!
Después de comer decidimos ir hasta Molinaseca, un pueblecito a 6 km de Ponferrada declarado Bien de Interés Cultual. Cuando llegamos, lo que más nos gustó del pueblo fue su aspecto medieval, con su calles estrechas, sus casas, su puente… He de decir que tiene mucho encanto.
dav

Molinaseca

dav

Molinaseca

dav

Molinaseca

Y aunque nuestra intención era la de terminar la tarde subiendo hasta Peñalba de Santiago, el tiempo no nos dejó. Así que regresamos a nuestro hotel y de nuevo cenamos allí.

Día 3: Ruta de senderismo por Las Médulas

Este útimo día, como ya hacía mejor tiempo, decidimos hacer una ruta de senderismo por Las Médulas .

Nosotros ya teníamos una idea de la ruta que queríamos hacer, pero la dueña del hotel nos hizo un esquema con el mejor camino que podíamos tomar, dado que todavía había algo de nieve.

En total hicimos 14km, siendo el Mirador Orellán el punto de partida. Bajamos por la Senda de los Castaños en dónde pudimos ver los grandes castaños milenarios. Por esta zona ¡todavía había bastante nieve! Teníamos que ir con cuidado de no resbalar…

dav

Las Médulas

Después de un rato de ruta nos encontramos con La Cuevona y La Cueva Encantada, unas galerías de gran altura y punto de referencia si visitas Las Médulas.
dav

Las Médulas

dav

Las Médulas

dav

Las Médulas

A continuación bajamos hasta el centro de interpretación, en dónde vimos un vídeo muy cortito en dónde te explicaban el origen del antiguo yacimiento de oro. Según nos contaron, en un inicio, el yacimiento se explotó de forma artesanal con batea, sin embargo, durante la época romana, se empezó a explotar de forma masiva, dejando el paraje tal y como lo conocemos. Según se ha descubierto, los romanos hicieron canales de agua que trasvasaron del Río Sil y Duero, con la intención de arrojarla por las galerías y hacer un arrastre masivo del conglomerado. Este arrastre era llevado a una zona dónde, por gravedad, el oro se depositaba en el fondo. ¡Y así de sencillo!

De regreso al punto de inicio subimos por la Senda Perimetral, un camino cuesta arriba pero que se hace bien, sobre todo porque las vistas acompañan.

Finalmente, después de una caminata que nos llevó toda la mañana, nos pusimos rumbo a casa. Con algo de pena porque todo lo bueno se acaba, nos despedimos de aquel paraje que sin darnos cuenta nos había regalado la mejor se sus fotografías.
dav

Disfrutando del momento…

Espero que os haya gustado nuestra ruta, si ha sido así, síguenos en nuestras redes sociales y anima a tu gente a que nos conozca.
¡Un saludo y un besazo grande!

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: